3 Noviembre 2009
- Darme por vencido antes de empezar. En general me bloqueo en este obstaculo.
- Cuando escribo, se trata de una ansiedad muy fuerte que tiene lugar al escribir las primeras frases. Una ansiedad como la que estoy sintiendo ahora. Me inhibo antes de hacerle espacio a la palabra. No le doy la posibilidad de constituirse a ninguna significaciòn. Apenas escribo un frase, siento que todas mis fuerzas se dirigen a combatir esa ansiedad y entonces empiezo a sentir que giro en redondo. Que giro en redondo como tal vez este haciendo ahora.
- Me gustaria decir que es la ultima vez que lo hago, que de ahora en mas voy a dejar de preocuparme por un texto que todavia no fue escrito. Me doy cuenta perfectamente que es un giro absurdo, que ni siquiera tendria que estar escribiendo esto, que basta de prologos, que es suficiente con continuar a escribir acerca de cualquier otra cosa. Pero por ahora sigo escribiendo acerca de este enrriedo, sigo mirandome el ombligo. Entonces me vienen ganas de mandar todo a la mierda, me vienen ganas de borrar esta pagina e irme dar una vuelta por el parque, a dar una vuelta para intentar repararme de la angustia frente a la perdida del sentido. Es un poco asi, no solo porque no me doy la oportunidad de hacerle un lugar al sentido de lo que estoy escribiendo. Tambien porque para mi escribir tiene un sentido y dejar de hacerlo me desorienta.
- Escribir escribe mi historia. Escribir es dar cuenta de una posicion. Es darme la posibilidad de entrar en mi historia, porque solo escribiendola puedo encarnarla. Pero por ahora dejemos el elogio a la escritura.
- Ahora pienso que no quiero borrar lo que escribi hasta aca. Lo siento como un avance, un paso mas cerca del dejarme andar en mis palabras. No quiero borrar lo que escribi. ¿Estoy seguro que no quiero irme a dar una vuelta por el parque? Por lo menos seria una vuelta menos hundida en el sinsentido. Pero seguiria siendo una vuelta un poco incierta, por que seguiria sin saber si este es otro giro alrededor de la misma calecita o el paso que me deja en el borde del trampolin.
- Trampolin. El borde de un trampolin es un borde de tension. Cuando llego al borde del trampolin miro hacia abajo. Cuando era un nene sufria de vertigo. Si llegaba a estar en el borde de un trampolin me quedaba paralizado, y necesitaba de la ayuda de un mayor que me sacase de la situacion. ¿Se puede pensar mi calecita sobre el trampolin como un vertigo a escribir?
- Tal vez si. Sufro un poco de este vertigo que me hace preferir las trampas del amor propio al viaje adentro de mis palabras con el que sueño.
- Pero al mismo tiempo no. Porque este vertigo tiene algo de falso. ¿No estoy ya escribiendo? ¿Como se puede estar en el borde de un trampolin si ya se tiene un pie en el agua? Ya no estoy sobre el trampolin.
- En este punto la metafora del trampolin se deshace. El vertigo nunca se termina, es una caida que se renueva cada vez que me pongo a escribir. Una caida indecisa y embutida en estos prologos. Una caida que quisiera dejar de repetir todo el tiempo en forma alucinada mientras ya estoy en el agua.
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31 Mayo 2009
- Iban caminando mientras hablaban y estaban perdidos en lo que decian. Giraban por las mismas calles sin reconocerlas, mirando sin mirar y si se los miraba de afuera parecían delirantes embarcados en delirios que se retroalimentan.
- Estaban abosrbidos por los personajes fantasma que se les aparecian en las fantasias. Estaban tristes, enojados, ilusionados, desilusionados, enamorados. No veian adonde estaba la ficcion. Para ellos todo eso que decian era una realidad fundada en otro lado que en eso mismo que estaban diciendo. Y esos personajes fantasma poblaban una escena del amor y el diablo.
- Al final llegaron otra vez a casa. Al final se desvistieron y se metieron en la cama. Entonces los fantasmas se hicieron carne.
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17 Abril 2009
- El hombre es al mejor prueba de que el dios bueno no existe.
- Hay cuatro opciones: 1- Dios no existe. 2- Dios es un cabrón. 3- El hombre es el enemigo numero uno de dios y dios no es omnipotente, de hecho es tan impotente como para no ser capaz de deshacerse de una plaga como el ser humano. 4- El hombre es el enemigo de dios y dios es un hippy pacifista que convive con la repugnancia porque no es capaz de matar.
- En caso de las dos ultimas opciones (esas en las que dios es el bueno y nosotros los malos) cabría la pregunta acerca del origen del hombre. ¿Como permitio dios que sucediera esto? La fuerza podrida, la palabra, el productor de basura, el pequeño egoista, el bicho aterrorizado que apenas entiende lo que le pasa alrededor, la maldita libertad que es la entrada en la ignorancia de nuestra raza de inconscientes... todo esto estuvo en manos de dios o fue algo que se le escapo.
- Y de todas estas perogrulladas fosfolosofica se vive y se habla y se habla de dios y no dios y se actua sin entender un carajo pero entediendo nuestra propia pequeña particula que es nuestra estructura psiquica. Nuestra estructura psiquica modelada por un discurso un poco ajeno que la precede y la transpasa. Un discurso que pesa como la muerte sobre todos nosotros, quienes le damos vida.
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17 Abril 2009
Yo soy un poco trágico. Si puedo decir demasiado trágico es porque tengo un sentido de la farsa. La farsa es una radicalización de la tragedia. Quien ni siquiera se toma en serio la tragedia entra en el terreno de la farsa.
Estoy diciendo cosas como que estoy de luto, como que el empuje que me hacia escribir se murió, como que mi partida de Buenos Aires coincidió con mi muerte como escritor. Demasiado trágico y por lo tanto cómico.
Estoy perdiendo la consistencia de escritor y sin embargo estoy escribiendo. No sé por cuanto tiempo se va a sostener este tiempo extraño en el que escribo sin ganas.
Inclusive me da vergüenza escribir... pero eso siempre fue así... al mismo tiempo un motivo de orgullo y un motivo de vergüenza... al mismo tiempo un motivo de vergüenza y un motivo de orgullo y un motivo de vergüenza por haberme sentido orgulloso. ¿Cómo hago para seguir escribiendo bajo el peso de toda esta vergüenza? Es mi manera de castigarme, de sentirme un idiota.
Siento que me doy trompadas en la boca del estomago. Mientras tanto, cuando no escribo, hago una vida despierta en la que me siento una mosca. Fragil y prescindible como una mosca. Inclusive si está todo el amor de Rita a decirme lo contrario. Inclusive si del otro lado del océano este mi familia... mutilada de mi. ¡Mierda si soy trágico! Frágil y prescindible como una mosca. Precario, como nos dicen acá a los jóvenes que no nos queremos convertir en esclavos del euro. Precario y encima inmigrante. Pero la cuestión no esta en la precariedad y tampoco en la inmigrancia. La cuestión esta en que todavía no me autorizo a mi mismo a tantas cosas. Por ejemplo, a escribir... aunque por ahora siga escribiendo con esta languidez que algunos manosantas dicen que les parece cerrada.
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9 Abril 2009
Habia terminado de leer un texto de Maurice Blanchot titulado La Razon de Sade. No se consideraba una persona especialmente malvada. Sin embargo habia podido seguir ese resumen del sistema sadiano con curiosa facilidad. Le parecia que el principio de destrucción indiscriminado en el que Sade iba a buscar el placer soberano corria como un rio secreto inclusive sirviendose de los diques que podrian haberlo detenido (esos discursos que hacian del bien el principio moral). Se sentía, el mismo, implicado en aquella soledad ontologica que hacia del placer, pero sobre todo del placer inherente a la agresividad, el motor de un deseo siempre presente aunque silenciado. Se sentía atrapado en una pardoja. Él no era un heroe sadiano. Se le venian a la cabeza algunos nombres: de lideres politicos y torturadores despiadados, de violadores y asesinos, tambien de explotadores y traidores. Su raza continuaba a dar muestras en la experiancia, dia a dia, de la razon de Sade. Si se sentía atrapado en una paradoja era porque tambien se le venian los nombres de unos cuantos apostoles del bien. Pero la paradoja no estaba tanto en todos esos nombres y esas historias ajenas. Era en su propia experiencia que se actualizaba la paradoja. Habia llegado al texto de Blanchot despues de haber pasado por la lectura de El malestar en la cultura de Freud. En ese otro texto la culpa era considerada como uno de los destinos del impulso agresivo. ¿Qué se puede hacer con la propia agresividad egoistica ademas de descargarla sobre el projimo? Odiarse a si mismo, sentirse un pecador y recorrer las vias de la expiación, inclusive en silencio, inclusive callando mientras le fuese posible para hacerse aceptar entre los otros de su raza, inclusive intentando mantener en secreto su relación a la verdad sadiana. Pensaba que Sade no habia resuelto la paradoja pero había encontrado su propio modo de situarse respecto de ese deseo desconsiderado que no puede sino considerar al otro y por eso es tan susceptible a entrar en el remolino de la culpa. El modo sadiano consistia en no querer saber acerca de la culpa, en llevar hasta el extremo su propia soledad aún cuando su deseo continuase a necesitar del projimo. El genio de Sade estaba en reconocer en el propio deseo esa tension anudada al projimo sin ceder a los pactos necesarios a la conservacion de ese que al mismo tiempo es persona y objeto del deseo. "Experimenta el crimen moral al que se llega mediante la escritura". "Oh, Juliette, como son deliciosos los placeres de la imaginacion. Toda la tierra es nuestra en estos instantes delicioso; ninguna criatura se nos resiste, devastamos el mundo, lo repoblamos de nuevos objetos que nuevamente inmolamos; somos capaces de llevar a cabo cualquier crimen, nos servimos de cada medio posible, multiplicamos el horror". El genio de Sade estaba en escribir ese deseo inaceptable (a diferencia de tiranos asesinos tomados como marionetas en esta vertiente despiadada del deseo humano). Freud o Lacan lo llamarían sublimación. El limite de Sade estaba en no querer saber que su radicalidad no lo llevaria a resolver la paradoja y que también él estaba implicado en el inminente contragolpe de la culpa. Lo demuestra su repugnancia ante la "debilidad" de todos aquellos que ponen un limite a la "tendencia natural" plegandose a una cualquier versión de la virtud. El hombre sadiano no esta dispuesto a resignar nada de su cruel voluntad de soberania. Odia la culpa porque se siente constantemente amenazado como quien teme ser castrado de su potencia. Él no se sentía particularmente culpable. Sin duda, gracias al legado de hombres como Sade y Freud, practícaba un modo de siutarse ante la paradoja del deseo y la culpa mas o menos apacible. No le interesaba la posición del soberano despiadado, no le interesaba cagarse en el amor, no quería entregarse a la destrucción para darle lugar a las pasiones mas crueles. No quería hacer todo esto y ese era su limite. Mientras leía el texto de Blanchot, pero tambien a veces cuando soñaba, cuando abrazaba a su novia, cuando iba caminando por la calle, cuando hablaba con un amigo y en tantas otras ocasiones se enfrentaba al "sadismo" en el más allá de su limite. Era la fantasía con todos los peligros que la fantasía implica. Era la fantasía, semilla de la realización, que lo ponía frecuentemente frente a un deseo al que no le importa agredir al projimo y hasta es susceptible de extraer placer de la agresión. Él buscaba como vehiculizar esta agresividad sin quedar atrapado en el aut aut del sadismo y la culpa. Tal vez le hubiese gustado encontrar una solución que cerrase la cuestión paradojica en la sublimación (todavía siguiendo el ejemplo de Sade), pero ese modo leparecía incompleto porque siempre dejaba un resto que volvía cada vez que él se detenía en el limite y se quedaba mirando adentro del mas allá (entre fantasía y producción artistica). ¿Qué hará con ese resto indestructible? Puede ser motivo de angustia, pero él sigue creyendo que es posible situarlo en una formación de compromiso. Sigue creyendo que es psoible algún grado de vehiculización realizado en la complicidad brutal que es tan dificil encontrar en un projimo que es objeto y objetalizador pero también projimo.
***
Todavía pensaba acerca de Sade. No solamente ignoraba los pormenores de la vida del hombre que había sido, sino que ni siquiera era un gran lector de sus textos. Había tenido entre las manos Justine, la filosofía en el tocador, las 120 jornadas en Sodoma y también algunos de sus cuentos. Nunca había terminado de leer ninguno. Tenía una idea vaga, hecha de fragmentos y comentarios de algunos de los autores que se habían ocupado de su literatura. Pensaba que se había apresurado en ir a buscar en Sade el corazón del deseo humano. Había que desmenuzar esta idea más o menos repugnante.
Cuando empezaba a desmenuzar su intuición se daba cuenta que no era tan importante el hecho de infligir dolor para extraer placer, no eran tan importantes esas anécdotas interminables en que la eyaculación se seguía a la violencia, el valor de la literatura sadiana estaba en su razón (Tal vez por eso se interesaba mas a un comentario como el de Blanchot que a las ficciones del mismo Sade).
"Tengo derecho a gozar de tu cuerpo, puede decirme quienquiera, y ese derecho lo ejerceré, sin que ningún limite me detenga en el capricho de las exacciones que me venga en gana saciar en él." Sade hacía a sus personajes perfectos ejemplos de esta moral situada en las antípodas de la moral común. Inclusive llegaba a relatar la condena de aquellos personajes débiles que sucumbían a alguna pasión común como el amor o la compasión. Sade sabía que era necesario un gran esfuerzo de voluntad para poder sostener una moral invertida como la que se resume en esa frase. A pesar de que la fantasía sadiana se plantease en términos tan contrarios a la "naturaleza" como cualquier otra moral, a él le seguía pareciendo que había en la razón de esos textos algo que echaba luz.
No era el dolor del otro como principio del propio placer, pero era algo que estaba implicado en esta formula. Su deseo, sobre todo ese deseo que él llamaba sexual, no consideraba al otro. La consideración del otro venía de otra parte. El deseo, ese bastardo sexual, se manifestaba ignorando al bien y al mal.
Sade se había situado del otro lado de la moneda. Si la moral común condenaba la desconsideración inherente al puro deseo, la moral sadiana condenaba la desconsideración inherente a la pura culpa. Si la moral sadiana se intentaba deshacer del problema del otro (que llegaba a considerar como un objeto siempre sustituible), la moral común se intentaba deshacer del problema del propio deseo (que llegaba a considerar como patológico). Pero en ambos casos los dos lados de la moneda continuaban a existir.
Ahora bien, el placer que Sade lograba extraer de todo esto superaba el simple hecho de pasarse al otro extremo de la paradoja. Porque Sade, además de hacerle lugar a una parte maldita tantas veces silenciada, había logrado que sus personajes se deshicieran del dios-juez que dictaba las culpas de su criaturas, había logrado personajes soberanos, personajes postmodernos, personajes que tenían como única exigencia pisotear toda idea de una autoridad valida, personajes libres. Pero a él, que efectivamente era un postmoderno, no le parecía que ese placer, el placer de deshacerse del propio dios-juez, fuese tan cierto. Ese placer soberano, ese placer de quedarse solo con el propio deseo era un placer que arriesgaba de desembocar en la angustia. ¿Acaso Sade no había escrito, entre sus decididas máximas acerca de la soberanía: "ese ser infeliz que se llama hombre y que se encuentra lanzado, a pesar suyo, en este triste universo"?
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18 Marzo 2009
L'Art Cafe è lieta di invitare la cittadinanza di Sesto San Giovanni a
partecipare al noto gioco di ruolo “Vampiri Requiem”. L'ambientazione,
come mostra di seguito Andrès Wassington (psicologo italo-argentino
impegnato come educatore in alcuni istituti scolastici di Milano ed
animatore presso la ludoteca del Polo Ferrara), sarà quella di una Buenos
Aires presa dalla morsa della crisi economica.
Un modo, quello del gioco di ruolo, per divertirsi, riflettere,
immedesimarsi in situazioni lontane, forse, dalla nostra esperienza. Un
modo per porre in relazione persone diverse e creare i presupposti per una
comunicazione profonda, sincera e in cui le opposizioni veicolate da un
certo clima culturale vengano vinte dalla fantasia.
Laura Pietrosanti
Art Cafe
via Maestri del Lavoro, snc
Sesto San Giovanni
345-6545503
Perché giochiamo ad essere dei vampiri? Per divertirci utilizzando la
fantasia.
Noi, vampiri, saremo abitanti di una Buenos Aires appena entrata nella sua
più profonda crisi economica, la crisi del 2001. L’espropriazione dei
depositi dei piccoli risparmiatori in favore delle banche private, in
quello che è diventato noto per tutto il mondo come il corralito, la
rabbia di una popolazione derubata dal proprio governo, milioni di persone
per strada a protestare percuotendo stoviglie, i laboratori in sciopero, la
città senza rifornimenti di cibo, le principali autostrade di ingresso
alla città tagliate da manifestanti incendiari (piqueteros). E noi vampiri
in questa situazione perché costretti a vivere nella società umana di cui
ci nutriamo per sopravvivere.
La comunità dei vampiri di Buenos Aires è cosi grande da avere bisogno
essa stessa di un proprio governo. A capo di questo governo vampiresco ci
sarà un principe, un alto dignitario della religione diventata ufficiale,
la Lancea Sanctum. Il suo governo autoritario avrà trovato il modo di
azzittire tutte le voci contrastanti alla propria concettualizzazione sulla
“natura vampirica” e sulla morale conseguente.
L’Art Cafe sarà l’unico centro di ritrovo dei vampiri in cui si possa
ancora parlare liberamente e in cui si rispetti la diversità (questo
atteggiamento sarà motivo di ricerca di una modalità di convivenza tra
due forme di esistenza antagoniste nei suoi scopi come quella umana e
quella vampirica). Noi, vampiri, saremo coinvolti in qualche maniera con
l’Art Cafe. In una Buenos Aires in doppia crisi, tra disastro economico e
regime autoritario, saremo quei vampiri che avranno la possibilità di
parlare all'interno della nostra piccola comunità e la possibilità di
agire all'interno della nostra città, la comunità di cui tutti noi
vampiri facciamo parte.
Dott. Andés Federico Wassington Master del gioco di ruolo
illustrazioni Rita Messina
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23 Febrero 2009
- "Platone, un po' snobisticamente, secondo le vedute moderne, fa delle obiezioni all'uso dei sofisti di mettere un prezzo all'instruzione. Platone, che aveva adeguati mezzi propi, non riusciva a comprendere la necessità di coloro che non avevano questa fortuna. è strano che i professori moderni, i quali per nessun motivo rifiutano uno stipendio, abbiano cosi spesso ripetuto le critiche di Platone."
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16 Febrero 2009
- Creo que la hipotesis libertad y la hipotesis del inconsciente no son opuestas.
- El discurso comun suele pensar el inconsciente como una causa ineludible de la propia accion. Este discurso comun deja abiertas dos posiciones: una de estas consiste en rechazar la hipotesis del inconsciente para salvar lo que viven como libertad; la otra, en aceptarlo para explicar lo que viven como coercion psiquica. Ninguna de las dos posiciones da en el clavo porque ambas piensan en terminos de exclusividad de uno de los dos modos de entender al ser humano.
- Yo encuentro que libertad e inconsciente son dos cosas que conviven en el ser humano. De hecho, pienso que entre estos dos conceptos existe una relacion muy intima. Inclusive tengo un mito que explica esta relacion conceptual.
- Este mito es la idea del hombre en la cual creo. Lamentablemente, en este campo, en el campo de la psicologia nosotros estamos obligados a creer, a tomar posicion, a guiarnos segun algun ideal.
- La condicion ontologica del ser humano es la libertad. Que es la libertad? Hasta adonde yo llego a entender Jean-Paul Sartre en la primera mitad de el ser y la nada nos presenta a esta libertad. Y no nos la presenta necesariamente como a una amiga. En ese texto Sartre situa una angustia ligada a lo que llama libertad. La condicion ontologica del ser humano, a diferencia de la condicion ontologica del objeto o inclusive del animal, es la libertad. Mientras un objeto sucede, un ser humano se encuentra con un vacio, con una pregunta, una X en el lugar en el cual se le presentan el tiempo y el espacio. Es verdad que el tiempo y el espacio estan, que se tiene el cuerpo en ese tiempo y ese espacio, que se es un objeto. El ser humano es un objeto agujereado, un objeto que se siente agujereado de libertad. Ni siquiera al animal se le pone esta cuestion. Tal vez porque en el animal lo que llamamos instinto viene a tapar el agujero que la vida le hace al objeto. Pero el ser humano esta realmente desamparado de naturalidad. Piensese en un recien nacido, en su total desamparo interno, en la falta de instinto inherente al ser humano sumada a la falta de lenguaje del recien nacido. Ese recien nacido depende del discurso que rige a sus criadores como el animal depende del instinto. No hay nada que hacerle, la condicion ontologica del ser humano es la libertad de hacer lo que se quiera con el discruso por el que se està causado. Es en este punto que la hipotesis del inconsciente comienza a tomar cuerpo. La hipotesis de la libertad deja al ser humano tan sumido en una responsabilidad de la que es imposible hacerse cargo, que se hace necesaria la hipotesis de un inconsciente que se encargue de dar una respuesta ahi donde el grumo de vacio que hace a la libertad no se hace responsable. Esa hipotesis del inconsciente consiste en plantear que, ahi adonde en el animal responde el instinto, en el ser humano responde el discurso.
- El discurso esta vivo, serpentea sobre la vida del recien nacido en el trato de quienes le estan entorno. Podemos decir como primera cosas los padres. El discurso de los padres que esta adentro de otro discurso mas general que es un discurso comunitario. En esa situacion estamos los seres humanos, en la situacion de inventar discrusos comunitarios y respetarlos como leyes. Estamos en situacion de formar una cultura y hacer entrar a nuestros recien nacidos en ella. Nuestros recien nacidos se agarran hasta enquistarse en el lenguaje o que el lenguaje se enquiste en ellos. Este lenguaje hecho del discurso del entorno se enquista hasta el punto de construir un puente sobre el agujero de libertad. Entonces surge la otra cara de la angustia. Si por un lado la libertad es angustiante y solo puede ser resuelta apelando a un discurso que erige la dinamica inconsciente, por el otro la fijeza de la palabras ajenas por las que el recien nacido entra en el lenguaje no es menos angustiante porque elide el agujero hasta el punto de objetalizar ese grumo de libertad que es el sujeto.
- Digamos que el ser humano vive entre estas dos caras de la angustia: la angustia del puro sujeto y la del puro objeto.
- Escribis sobre el inconsciente y sobre la libertad. No me es poco interesante, debo admitirtelo. Listo, ya dejé de hablar de la mínima. ¿Qué te parece?
- Existe algo que acecha las palabras de los textos muy tenuemente. Es una sombra idílica que por ahí anda, silenciosa, profunda, gris. ¿Qué es eso? Eso es cierta conexión entre el escritor y el lector. Una conexión que apasiona, una conexión que toca los sentimientos del lector y le hace ruido. El texto lo rompe, lo deshabilita durante unos momentos muy breves. De pronto el lector ya no sabe quién es. ¿El lector es el lector? ¿El lector es el escritor? ¿El lector piensa que es el escritor aunque sepa demasiado bien que no lo es? ¿El escritor decide fragmentarse en cuantos lectores haya conseguido su texto? La bruma de la que hablo va aumentando conforme el lector lee las palabras. Ellas cada vez colocan al lector en una posición más incómoda. ¿Que qué? ¿Si la bruma es fácil de lograr? No... no es fácil de lograr. Pero sé muy bien que vos la logras, al menos conmigo. ¿Dónde está la bruma en este texto? Ni idea... no la encuentro por ninguna parte. Nada me conmueve como muchas otras cosas que leí en el blog me conmovió. Nada me provoca. Nada me hace hacer nada. ¿Será porque ignoro de psicología? ¿Si un psicólogo la lee va a sentir el mismo deseo de comentar y de cuestionar la mínima que yo con cualquier otra?
- Vos logras esa bruma. Esa bruma que no se sabe cuando nace. Ni cómo. Esa bruma casi violenta pero tan poderosa. Esa bruma que es complicidad.
- Y mierda... tenia que ser bruma... justo bruma la palabra que elegis para acusarme. Tengo que confesarte que es una palabra que me duele. Por ahora no encontre otra forma que la bruma para expresarme acerca del hombre. Habrà algo mas que esa bruma? Habra algo mas que esa bruma que aunque sea bruma dice algo?
- Esa bruma se parece sospechosamente a la bruma que se lee en los seminarios que dictò Lacan. No es la misma bruma. Aunque tal vez vos ahora no lo puedas notar (no se cuantas veces te pusiste a intentar leer un seminario de Lacan) yo percibo que nuestras brumas difieren ideologicamente. Muchas veces, cuando escribo, me siento en dialogo con Lacan. Pero Lacan no esta y me quedo solo con mis pensamientos.
- Me gustaria mucho salir de ese dialogo con Lacan. Es por eso que vos sos importante como tantos otros respecto de lo que escribo. Pido ayuda, pido que alguien me venga a sacar de este pequenio delirio, de este dialogo con un muerto, de este soliloquio que hago pasar por dialogo.
- Pero no es tan facil como parece. Porque no estoy tan desesperado como para querer olvidar el espacio que ese monologo con Lacan me abre. Por alguna razon lo encuentro importante. Aunque pienso que ahora lo mas importante es intentar explicarme, intentar explicar en un verdadero dialogo mi posicion que algo tiene que ver con ese monologo con Lacan. Por que lo quiero hacer? Esa es una de los insondables enigmas de la propia decisiòn... aunque talvez intuya algunos de los motivos... algunos de los goces que elijo.
- Estos tres textos los escribi un poco para mi, un poco como proyecto de dialogo. Que sentiria un psicoanalista si las lee? No se, todavia no me puse en juego del todo en este sentido, ni siquiera se si los psicoanalistas son mis interlocutores preferidos, aunque te confiesto que me gustaria porbar ese confronto.
- Vos estas mucho mas cerca, mucho mas cerca de entrar en dialogo conmigo que mi posicoanalista imaginario. Pero hay algo que falla, por alguna razon los intentos quedan a medio camino y se avanza mediante tortuosos tirones. Son las fallas del dialogo. La dificultad del encuentro de palabra. Yo estoy convencido de que tantas veces hablo como los locos. No soy una persona que tenga facilidad para el dialogo aunque a veces logre cierta complicidad.
- La obstinacion es la unica que nos queda, intentar hacer de nuestras brumas algo comunicable puede llevarnos toda la vida. Ahora te uso lector. Espero que tambien vos sepas usarme. Ahora te uso intentando hacer de vos un interlocutor que es lo que deseo.
- Esto funciona como pequenia introduccion. Me gustaria tanto que deje de ser introduccion. Esepero ser suficientemente obstinado como para poder ir adelante, entrar en una verdadera explicacion dialectica (que carajo querra decir esto? Acabo de inventar el termino) de lo que se piensa.
- Espera... ¿qué entendiste vos por la Bruma de la que hablo?
- No se... un discurso desordenado... un discurso que no se sabe bien adonde va... que dice cosas sin que se llegue a captar para que se las dice.
- Vos que querias decir? Por lo que escribiste en el texto parece que algo tiene que ver con una confucion que se le genera al lector respecto de donde ubicarse...
-Por supuesto que es un discurso desordenado. Por supuesto que se trata de un discurso que no se sabe bien a donde va. Claro que no se llega a captar por qué se las dice. Así es, que el lector no sabe dónde ubicarse. El lector no se siente motivado, movilizado. Las palabras no le impactan, no le hacen ruido. El lector no se siente cómplice del texto. Artífice. Mira el texto indiferente, como si en realidad no le importara estar de acuerdo o no con él. Es más, como si en realidad no le importara que exista. Vos podes generar cómplicidad. Yo lo sé. Si así no fuera, simplemente yo no existiría.
- Capisco. Tengo un texto nuevo para enviarte. Quiero que me digas que te parece. Todavia tengo que pasarlo a la compu asi que por ahi me lleva unos dias. Es un texto que intenta conjugar lo que tengo para decir con una historia de la que se puede ser complice.
- Por otro lado me gustaria que vuelvas a leer mi comentario a AI NO CORRIDA. Porque ese texto me parece que por ahi tiene la clave de este problemita en el que nos metimos.
- Muchas gracias por ahora.
servido por Minimalo
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