- ¿Cómo puede ser que las partes del cuerpo estén cada una en su lugar sin que halla nadie que las halla ordenado y puesto ahí?

- Todo esto está tan extrañamente ordenado que es difícil creer en la falta de dios.

- Si dios es quien ordena las cosas de los hombres, es un ser ordenado. Alguien debe haberlo ordenado entonces. Y a su vez ese alguien debe haber sido ordenado. Atrás de dios hay una escalera infinita de ordenadores. La noción de absoluto es la única que puede salvarnos de este vertiginoso camino en que se pierde el entendimiento.