- Todos los hombres somos parasitados por un hibrido (un otro yo o un yo otro). Lo llevamos enquistado y nos es imposible escaparle. Ese hibrido decide sobre nuestros gustos y las emociones concomitantes. No me refiero a los gustos admitidos que forman la mascara con la que preferimos mostrarnos ante los demás y ante nosotros mismos. Me refiero a los auténticos gustos, esos que padecemos aunque no nos guste que nos gusten.
- ¿No es evidente que en cada uno de nosotros descansa esa monstruosidad parasita, a tal punto que se puede hablar de los gustos de una persona como si ellos dependieran de dos personas diferentes?
- La voluntad es un ser desesperado que siempre está por perder el control que se empecina en mantener sobre esa cosa viva, salvaje e indiferente a toda autoridad.
2 comentarios
Mork 9 ago 2006 | 09:41 PM
- estube hurgando en tu archivo y encontré esta Minima que parece estar relacionada con lo que expones en "El guionista de los sueños". Parece que tu idea del parásito no se circunscribe unicamente a los sueños...
Andrés 10 ago 2006 | 04:58 PM
- No sabría decirte si las dos Minimas se refieren al mismo parasito... A esta altura tampoco sé si corresponde llamar "parasito" a eso... Sin embargo estamos de acuerdo en que las dos Minimas se rigen por la misma logica, por la misma forma de pensar. En ambas se trata de situar y denunciar la existencia de esa parte que llevamos con nosotros sin poder escaparle ni adueñarnos completamente de ella.
- Creo que se puede agregar una tercera Minima a esta serie: "El corazón del pensamiento". (no es casual que vos, Mork, que pareces tan interesado en esta "relación parasitaria" del hombre consigo mismo, hallas hecho un comentario en dicha Minima).
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