- El sueño es un fenómeno curioso, se presenta cuando estoy ausente, cuando nada elijo, y sin embargo se presenta como una película caprichosa y me cuenta su historia. ¿De donde proviene su originalidad, sus imágenes impresionantes, su cruda trama que deja espacio suficiente para que advenga el sentido?

- Seguro que no es ese ser libre y bien dispuesto que soy una vez despierto el que produce la trama. Debe ser otro el ser que me habita por las noches, uno del que no soy dueño. ¿Cómo es posible que ese parásito trame tan elaborados productos? ¿Cómo puede ser que allí donde no pienso se me aparezca en el lugar del pensamiento un material que puede ser arte? ¿Quién es el autor de esa obra de la que soy espectador? Por lo pronto, la única respuesta que puedo dar a estas preguntas es que soy parasitado.