Una típica fantasía nómade
- Es bastante común que las personas que están pasando por un periodo de crisis del que les resulta difícil salir o las que simplemente no están contentas con la vida que llevan, tengan la fantasía de viajar a un lugar distinto del que es escenario de sus penas para recomenzar a vivir de manera distinta a como lo vienen haciendo.
- También es bastante común que quienes rodean al fantasioso en cuestión, adopten una postura pseudoanalítica, y crean ver con claridad que la mudanza anhelada no es la solución a los problemas que se busca. Los argumentos de estos supuestos analistas estarán centrados en la idea de que el fantasioso no hará más que cambiar el escenario pero llevarse sus problemas a cuestas.

- Ahora me parece que el fantasioso nómade lleva más razón que los analistas sedentarios que lo rodean.
- Me parece que, a medida que pasa el tiempo, la ciudad en la que uno reside (y mucho más la ciudad natal) va marcándose de caminos. Esos caminos están hechos de ocupaciones habituales, lugares recorridos mil veces, gente familiar. Son caminos muy imaginarios pero casi obligatorios. Son caminos que pueden funcionar como una suerte de cárcel. El problema comienza cuando no responden bien los intereses de quien los transita o, en los casos más radicales, lo molestan.
- Decidir viajar a una ciudad desconocida permite encontrarse con un mapa limpio de surcos, un mapa en el que todo es incertidumbre. Nada garantiza que los nuevos caminos que el viajero vaya a trazar no sean una replica idiota de aquellos que acaba de abandonar; pero de todas maneras ese mapa libre de marcas no deja de representar la posibilidad de unos recorridos construidos más o menos a la medida de su deseo.

matusalen dijo
los supuestos analistas tienen razon
los problemas no estan en el lugar en que uno reside sino en uno mismo!!!
sin embargo no es malo cambiar de ambiente...
a veces los supuestos analistas tenemos miedo que el paciente se vaya para siempre....
26 Enero 2007 | 10:56 PM