- Los destellos de felicidad están fundados en experiencias que exaltan la fantasía de quien los vive, disfrazando la realidad circundante.

- Esta condición de engaño los hace frágiles y fugaces como la chispa desprendida del fuego artificial.

- Así y todo: ¡Malaventurados quienes reniegan del engaño y se disciplinan en honor a una árida realidad!, ¡Bienaventurados quienes podemos disfrutar de estos engañosos destellos de felicidad!

- ¿Quién nos quita lo engañado?