La obtención es un límite
- El movimiento del deseo sucede en dos tiempos separados por un límite: El momento de la falta está separado por el límite de la obtención del momento de la saciedad. Y todos nos preguntamos cuál de estos momentos nos conviene. ¿Por que nos preguntamos? Porque los dos tiempos, cada uno a su manera, son placenteros pero incómodos.
- El tiempo de la espera es placentero cuando le hace un lugar al amor por lo que falta, y es incomodo cuando le hace un lugar al dolor por lo que falta.
- El tiempo de la saciedad es placentero cuando le hace un lugar al atravesamiento del límite de la obtención que es una chispa de plenitud, y es incomodo cuando le hace un lugar al dolor nacido de la obturación del amor por lo que falta.
- No hay solución plena a este atolladero. Quedarse en el momento anterior al límite es un ahorro sin ganancias ni perdidas. Pasar al momento posterior al límite conlleva una ganancia y una perdida.
- Y sin embargo decidirse por una solución es necesario. Se haga lo que se haga, siempre se estará optando por alguna de estas posiciones. Y cada uno de los vivos se enfrenta constantemente al dilema y ofrece constantemente una solución.
- En lo que se refiere al deseo, toda solución es ética, pues ninguna puede acomodarse a un criterio de plenitud.
(continuará)

la chica irascible dijo
yo te debía una invitación a comer, tal vez, con la panza llena se puede saciar algo de esa falta.
besos
8 Enero 2007 | 02:14 AM