- El movimiento del deseo sucede en dos tiempos separados por un límite: El momento de la falta está separado por el límite de la obtención del momento de la saciedad. Y todos nos preguntamos cuál de estos momentos nos conviene. ¿Por que nos preguntamos? Porque los dos tiempos, cada uno a su manera, son placenteros pero incómodos.
- El tiempo de la espera es placentero cuando le hace un lugar al amor por lo que falta, y es incomodo cuando le hace un lugar al dolor por lo que falta.
- El tiempo de la saciedad es placentero cuando le hace un lugar al atravesamiento del límite de la obtención que es una chispa de plenitud, y es incomodo cuando le hace un lugar al dolor nacido de la obturación del amor por lo que falta.
- No hay solución plena a este atolladero. Quedarse en el momento anterior al límite es un ahorro sin ganancias ni perdidas. Pasar al momento posterior al límite conlleva una ganancia y una perdida.
- Y sin embargo decidirse por una solución es necesario. Se haga lo que se haga, siempre se estará optando por alguna de estas posiciones. Y cada uno de los vivos se enfrenta constantemente al dilema y ofrece constantemente una solución.
- En lo que se refiere al deseo, toda solución es ética, pues ninguna puede acomodarse a un criterio de plenitud.
(continuará)
4 comentarios
la chica irascible 8 ene 2007 | 02:14 AM
yo te debía una invitación a comer, tal vez, con la panza llena se puede saciar algo de esa falta.
besos
axel 11 ene 2007 | 10:03 AM
andres, muy lindo esto que escriviste, sumamente interesante, mejor formulado que lo que hablamos,hoy te mando un mail, estoy en el colegio, por suerte no t extranio (no hay enie en la pc), asique no entra en movimiento este mecanismo y este dilema, saludos no formales ni atrevidos,
Andrés 11 ene 2007 | 09:03 PM
- ¡Volviste! Gracias por la mínima. te la debo a vos.
donalesteban 16 abr 2009 | 03:39 PM
ola quiero saber q es un limite
Escribe un comentario