- Aunque de vez en cuando logremos desembarazarnos a medias de alguna de las dos funciones (como si se tratara de un partido de football)… aunque recurramos al padre, al juez, a la lógica o inclusive a dios… no hay forma de escapar a la libertad.

- Jugador y árbitro exactamente al mismo tiempo. Esa es nuestra incomoda condición.

- ¡Y resulta tan fácil hacer trampa!