- Las grandes diferencias entre la manera en que corresponde mover el cuerpo a una mujer y la manera en que corresponde mover el cuerpo a un hombre. Y cuando una mujer se empecina en mover el cuerpo como no le corresponde se la considera machona. Y cuando un hombre se empecina en mover el cuerpo como no le corresponde se lo considera maricón.

- ¡Es tanto más difícil mover el cuerpo como corresponde a una mujer que moverlo como corresponde a un hombre!

- No hay merito en moverse como un hombre. El hombre tiene permitido casi cualquier movimiento, con excepción de los pocos reservados a la mujer.

- Los movimientos reservados para la mujer requieren de mucha delicadeza. Mover el cuerpo como una mujer es un arte.