- Formo parte de la puesta en escena de la fantasía de un niño que juega a ser padre. A veces me parece que no soy más que un juguete, un muñeco ortopédico forjado a la medida de ese deseo que me es ajeno.

- El niño que juega a ser padre no sabe que juega. Está tan convencido de que es mi padre y soy su hijo. Está tan convencido de que su escenografía es la verdad.

- El niño que juega a ser padre nunca me dio a luz. Yo estoy, todavía en estado fetal, acurrucado en la entraña oscura del muñeco ortopédico.

- Si soy un feto barbudo, estoy vivo. Si estoy vivo, no soy un muñeco. Hay algo que no encaja, algo que se asfixia y entonces se retuerce haciendo esfuerzo para respirar.

- Quiero desgarrar la superficie de esta fantasía. Dejar la cáscara con aspecto de muñeco ortopédico atrás. Es hora de asesinar y comenzar a jugar.