Acerca de AI NO CORRIDA
- El tipo de amor que Zada tiene por la pija de ¿Hi-wan? ¡Kichi San! es un amor excesivo. No puede soltarla ni por un momento. Desea tanto que sea de su propiedad que se pasa la noche agarrándolo. Sin embargo Zada es respetuosa. Zada sabe que no puede tener esa pija. Guarda una distancia que le permite a Hi wan soportar. Digamos que lo deja dormir mientras la agarra y la mira. No pretende nada de Hi Wan. Busca complacerlo todo lo que le sea posible. Es su esclava a cambio de que el le de su pija.
- Solo cuando hi wan esta convencido de entregársela hace lo que desea. Digamos que se encarga de tenerla todo lo que es posible, la arranca a su dueño. El acto mismo de arrancarla acaba con todo. Ya no hay mas posibilidad de tenerla una vez que se la tiene. Porque la pija no es de Zada y nunca podrá serlo. Sin embargo ese arrancamiento es ritual. Vale como momento culmine. Va hacia adonde Zada quiere llegar pero no llega. El momento en que la arranca es el momento de éxtasis anterior a tenerla, pero como tenerla es del todo imposible, entonces ese momento adquiere todo el valor.
- ¿Se podría decir que Zada quiere ser un hombre? Se pueden decir tantas cosas. Pero el hecho es que a alguien se le ocurrió fantasear con una mujer que lleva al extremo la realización de tener la pija de su hombre. Y eso no es todo. Sino que la película acertó suficientemente en el alma humana como para que todavía hoy se siga viendo.
- De todas maneras hay toda una concepción del dolor ocupando el lugar del máximo placer. Eso tiene la misma lógica ritual. El después del punto máximo. La fantasía de que hay una posibilidad de fusión mayor que la que permite el frotamiento placentero y sexual. ¿Qué hay más allá de eso? Que los dos amantes se abran la carne y se metan uno adentro del otro. Y bueno… eso desespera y es posible hacer del dolor esa imagen fija que representa la fusión.
- De todas maneras hay una imagen fija anterior. Es la imagen sexual típica. La que dispara las ganas de llegar a un imposible. Cuando despiertan esas ganas unos se siente feliz. De pronto siente que esa escena es una escena divina. Siente que la mujer que tiene enfrente es una divinidad y que uno mismo solo por tocarla se convierte en una. Esa sensación de que se esta a punto de llegar mas allá. El orgasmo viene a ocupar el límite entre lo posible y lo imposible. Cuando termina el orgasmo el cuerpo se vuelve al mundo de lo posible. Uno queda recordando ese momento anterior al límite entre lo posible y lo imposible. Ese límite es como la luz que dicen ver los muertos vivos al final del largo pasillo. Es un límite infranqueable para los vivos. Solo se puede acceder ahí mediante la muerte. Yo tengo esa sensación, como si el momento de la imagen sexual típica abriera las puertas al túnel en el cual se ve esa luz encandilante en el fondo. Como si el desarrollo de la escena sexual fuese un acercamiento hacia esa luz. Y como si el momento de atravesarla llevara otra vez al principio del túnel. La estructura desde el comienzo de la escena sexual a su fin en el orgasmo, es como una cinta de moebius, una cinta de moebius con un dique, y una parte de su territorio más hondo que el otro. El agua se acumula contra el muro, y cuando el pez sexual llega al dique, se abre una válvula que solo deja pasar a pez. Entonces se pasa repentinamente de lo más profundo a lo más playo. Esa continuidad que va acercándose a la luz, crea la nostalgia de un espacio más hondo tras ese dique. Un espacio imposiblemente hondo. Llegar al borde de ese espacio es la dirección del orgasmo. Es solo una dirección, una flecha que apunta hacia algún lugar al que no puede llegar. Todo recurso hecho para aumentar el placer va en ese sentido, quiere acercarse más al límite, quiere retardar el momento en que suceda, quiere fijar la mayor cantidad de tiempo posible, y con la mayor intensidad posible, el momento justo anterior al atravesamiento del dique. Disfrutar del dolor, arrancar la pija , esos son orgasmos antes del orgasmo. San Sebastián es orgasmo antes del orgasmo. Es amplificar y alargar lo que será ese orgasmo imposible de cruzar.
- Es imposible cruzar el orgasmo.
- Hasta ese punto el sexo está ligado a la representación. Hasta ese punto está ligado con la ficción. Es la fantasía, es un después que no existe, es la realización de todos los actos de un después que no existe. ¿Qué más relacionado con el teatro y la literatura? Es inventar algo que produzca una reacción independiente de su valor para el futuro. El erotismo es tan poco natural como eso.

Manosanta dijo
- Frente a esta mínima es donde mi nariz llega más cerca del suelo. Sos inteligente espero que entiendas lo que quiero decir.
1 Febrero 2008 | 10:48 PM