- Hacerle un lugar a lo que en el hombre hay de religioso prescindiendo de Dios. Hacerle un lugar a lo que en el hombre hay de religioso prescindiendo del inconsciente. No perderse en una aridez cientifica y economica que desprecia la fuerza subjetiva del espacio sagrado. Usar a Dios, al inconsciente y cualquier otra metafora que ponga en juego al sujeto para darle un lugar a la angustia y al extasis.