"- Es como la música comercial, no? Bueno... quizás no sepas lo que es la música comercial. Quizás yo no sepa qué es la música comercial. Pero me tiene sin cuidado, porque mientras vos no sepas que yo no sé qué es la música comercial va a estar todo bien. Es una manera de negar nuestra demanda hacia algo que realmente queremos. Porque la música comercial está hecha para vender... pero no necesariamente eso nos tiene que disgustar. Si pegamos papeles en los callejones sin salida que recen "arte por el arte" ya no importa si está hecho o no para vender. Porque más allá de la productividad a la que esté dirigida puede gustarme lo mismo. El arte puro es arte por el arte de las dos partes del arte. Del artista y del que abre los ojos. El artista hace arte para hacer arte y nada más porque pegó carteles en los callejones sin salida. Pero al lado de él codo a codo estaba el que abre los ojos que, por menos artista que sea, observa el arte poque es arte y la gusta, carajo!. ¿Qué mierda importa si estuvo hecho para vender si a mi me gusta? A mi me gusta y punto, y por eso yo no me voy a convertir en un frívolo que "no sabe apreciar el verdadero arte"."

Manosanta

Del lado del espectador:

- Creo que la verdadera revolucion frente a la logica de las cosas hechas para vender (que dividen a los espectadores en aquellos que se enganian dejandose enganiar y aquellos que se enganian resistiendose a ser enganiados) es ir en busca del sujeto que uno es, ese que abre el ojo al cuerpo. Ese que dice "Me gusta y punto."

- Esto va mas alla de si la musica es comercial o no. Es la defensa de la indivudualidad del espectador. Es la defensa de su sentido del gusto, que esta conectado con su emocionalidad interna. Si quien abre los ojos deja reflejar en ellos las palabras de otros no hay ninguna puerta de entrada a la emocionalidad interna. El sentido del gusto solo puede ser estimulado quitando la cuestion de la comercialidad del medio.

Del lado del artista:

- No basta con borrar los trazos de la propia obra de arte para individualizarse en medio de la jungla de productos hechos para gustar. Es necesario recorrer el camino que va desde el artista al que abre los ojos. Es necesario romperle la retina-espejo y crear una retina-agujero por la que entre una individualidad en otra individualidad. Para que el espectador sienta en el cuerpo lo que se le ofrece a los ojos.

Andres "minimalo" Wassington