- Me tomo el tiempo para contestar juicios que les atribuyo a mis lectores: No, no escribo para hacerme famoso. ¿Iba a elegir justo el trabajo de ponerme a escribir para hacerme famoso? Para hacerse famoso hay que elegir el trabajo de hacerse famoso.

- Me imagino a las lectoras usando de señalador para mis libros sus bombachas. Me imagino de smoking en un hotel de cinco estrellas tomando champagne con fogwill. Collette Soler, Petinatto, Ricardo Darin y Moria Casan.

- Escribo para hablar. No como hablo todos los dias, no como pienso todos los dias. Es un teatro en diferido. Una fiesta. Un momento en que las dejo andar. Y las palabras me toman como un alcohol. Es un circo. Esta literatura que es hacer monigotadas para que me presten atencion y hacer monigotadas de a dos.

- ¿Quién sabe si tengo algo para decirles? ¿Quién sabe si escribir es útil? ¿Quién sabe si escribiendo quiero hacerle un bien a la humanidad? Seguro que me quiero divertir, seguro que quiero sentirme en una montaña rusa. ¿Es mi enfremedad postmoderna? ¿Es esta tendencia al onanismo que nos empuja a los joviejos de hoy? La tendencia a un placer aislado, sin historia, sin nudos y desenlaces, sin significado. Un placer farmacologico. Un placer triste.

- ¿Yo tambien estoy pidiendo compromiso? ¿Estoy pidiendo un compromiso postpostmoderno? Sintesis dialectica que permite al pendulo de los siglos no pasar nunca dos veces por el mismo lugar.

NOTA: Joviejos se refiere a los jovenes que viven en la senectud de una cultura.

Andrés "Minimalo" Wassington