- Estoy entrando en un limbo. Un limbo que juega entre dos lenguas y entre dos tierras. Un limbo porque no tiene raices, esta flotando, un poco confundido y afuera. Sobre todo afuera.

- Me siento afuera. Tengo la certeza de haberme encontrado cara a cara con la libertad. Y no es tan linda como podía imaginarmela cuando era un romantico.

- Progresivamente estoy dejando de ser un romantico. Duele dejar las fantasias y hacer las cuentas con la realidad. Ya no tengo excusas.

- La libertad de hacer lo que se me canta el culo con mi vida. No soy mas que un pichon. Apenas logro sobrevivir pero no abandono la dirección.

- Ahora… ahora es el momento de hablar seriamente, de hacer seriamente. Yo todavia estoy asustado.