Dos futuros
- Ahora que soy miembro de la comunidad europea se pone la cuestión: ¿Nos quedamos en Milán o vamos a Madrid? Lo primero que me viene da pensar es que España esta pasando por una crisis. Toda la Europa esta pasando por una crisis pero parece que en España se esta pasando por un momento de máxima turbulencia.
- Todavía: ¿Nos quedamos en Milán o vamos a Madrid? Acá en Milán tenemos una situación más o menos estable. Los dos tenemos trabajo y una casa que podemos pagar solo porque la subalquilamos. Además tenemos un plan un poco ambicioso. Porque si nos quedamos en Milán no nos vamos a quedar quietos. Ahora vivimos con L y M, pero como M se esta yendo pensamos aprovechar la oportunidad para no volver a subalquilar la habitación que deja libre. Así, esta habitación se convertiría en nuestro salón de estar y sobre todo en nuestro consultorio. Parece una buena idea. Habría que pensar si es realizable. Convertirla en nuestro salón de estar no es difícil, lo que si es difícil es pagar el alquiler con un inquilino menos. Así que pensamos en ganar algo de plata haciéndola trabajar como un consultorio. R y yo tenemos muchas ganas de trabajar en nuestro propio consultorio. Puede ser que R este madura para hacerlo. Pero a mi, a mi me falta sortear algunas grandes dificultades.
- Estoy en Italia y esto implica dos grandes dificultades: tener que trabajar con un idioma que no es el mío, la obligación legal de pasar por una escuela de especialización durante cuatro años. Solo franqueando estos dos pequeños obstáculos estaría en las condiciones óptimas para empezar a pensar en una actividad privada. Tengo veintinueve años y hace unos diez años que vengo deseando e intentando prepararme para trabajar en clínica. Poco a poco me voy acercando a los que quiero: Pasé de trabajar en una oficina de Recursos Humanos a trabajar como Educador de Sostén de chicos con dificultad en una escuela. Pero el momento de la práctica clínica propiamente dicha todavía no llegó. Estos dos grandes obstáculos podrían llegar a entretenerme todavía unos cinco añitos.
- ¿Por qué no deshacerme de estas dos dificultades mudándome a Madrid? “Zambullámonos en la crisis” le dije ayer a R. R está de acuerdo. No sé que piensa de mis obstáculos y mis aspiraciones pero piensa que ella necesita pasar por un cambio de este tipo. Ella lo llamó “cambiar aire”, supongo que tendrá que ver con encontrarse en un entorno nuevo donde tenga la necesidad de crear para seguir adelante. R no tiene motivos así concretos como los míos (yo tampoco los tenia cuando deje la Argentina) pero tiene sus motivos.
- ¿Que implica mudarme a Madrid? Todo de nuevo, desde el principio. Otra vez caer en una ciudad que nos ignora y hablar, entrar en el juego, muy despacio y a los empujones. Seguramente también en Madrid haya tiempos de espera. Tiempos tal vez alargados por la crisis. Pero la seguridad del español y las facilidades a nivel del derecho profesional deberían valer ese tiempo y ese esfuerzo.
- No puedo hacer otra cosa que mantener la cuestión en suspenso un poco más. Me asusta y me duele la idea de dejar Milán. La idea de establecerme en España no es nueva, es una idea que sostengo lánguidamente desde mi partida de la Argentina. Según R tendríamos que estar moviéndonos de Italia a España para septiembre de este año. Es importante que tomemos una decisión y actuemos en consecuencia.

- Manosanta.- dijo
- Qué divertido zambullirse en una crisis no personal deliberadamente! Suena a aventura! ¿no?.
- ¿Es necesario que psicoanalises a personas únicamente italianas? Digo... quizás podes usar ese cuarto de consultorio para atender a la gran cantidad de inmigrantes latinos que supongo hay en Milán. ¿Será posible para vos encontrar miembros de ese mercado y poder pagar mediante ese negocio esa habitación? (Más el de R., claro.) ¿Habrá inmigrantes interesados en una terapia? Me aventuro a responder que sólo estarán interesados en una terapia los inmigrantes que ya estén asentados cómodamente en Milan. Calculo que aquellos inmigrantes latinos que la están peleando (como vos) no van a tener ni plata ni tiempo para gastar en un psicoanálsis. Y claro... los asentados cómodamente serán los menos.-
26 Enero 2009 | 02:04 AM