“El psicoanalisis todavia existe porque, aunque està hecho, no es obra consumada y no puede serlo. Si se quiere seguir sosteniendo que el psicoanalisis “cura”, hay que comenzar por admitir que las dificultades (llamense inhibiciòn, angustia, sintoma) no son enfermedades, que el psicoanalisis no pretende suprimir ningun conflicto, que se encuentra con formas de resolverlos que por cierta inercia del lenguaje llamamos sintomas, que resultan penosas pero que tambien son restitutivas de una singularidad quizàs desoida, que apenas procura atenuar el costo de estas soluciones sin normalizarlas, solo facilitando otras –aleatorias- por èl mismo ignoradas, y reconociendo en esa singularidad uno de los limites de su acciòn. Me parecen cuestiones preliminares a cualquier psicoanalisis o, para decirlo con menos moderaciòn, algunas de las condiciones minimas que lo distinguen.”  Jorge Jinkis, cuestiones preliminares a todo tratamiento posible..., Conjetural n°53